El oro alcanza un hito histórico; la Reserva Federal parece manejarlo con cautela, pero en realidad está evitando la tendencia central
Huitong Noticias, 7 de septiembre—— La Reserva Federal puede utilizar todo tipo de tecnicismos para explicar la “casualidad” de que el oro haya superado a los bonos del Tesoro estadounidense, pero no puede evitar ni mucho menos minimizar la profunda transformación detrás de este hito: el oro ha vuelto a convertirse en un activo monetario central e imprescindible en el sistema financiero global.
En el mundo empresarial hay un dicho muy acertado: si algo ya acapara la atención de todos y aun así alguien insiste en explicar que “no es tan importante”, eso justamente confirma que el asunto pesa mucho más de lo que parece.
Revisando los últimos análisis de la Reserva Federal, esta frase se ve perfectamente ilustrada. Anteriormente, el mercado fue testigo de un avance histórico para el oro: en 2025, el valor total de las reservas oficiales de oro de todos los países superó formalmente el de los bonos del Tesoro estadounidense en manos extranjeras.
Este hito se alcanzó por primera vez en 2025 y posteriormente fue reconocido por instituciones financieras de primer nivel como el Fondo Monetario Internacional (FMI), reescribiendo por completo el panorama de los activos de reserva globales. Sin embargo, la Reserva Federal salió a “enfriar” la situación, intentando minimizar la importancia del asunto desde un punto de vista técnico.
El momento en que la Reserva Federal se pronunció resulta especialmente llamativo. Recientemente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que duplicaría la compra de bonos del Tesoro a largo plazo mediante un programa de recompra de deuda. Aunque las autoridades no lo hayan reconocido como una maniobra de control de la curva de rendimientos, el mercado no puede pasar por alto esta señal.
La lógica es simple: si los bonos del Tesoro a largo plazo tuvieran suficiente demanda de parte de inversores privados e institucionales, el propio gobierno estadounidense no necesitaría intervenir para sostener el mercado ni inyectar liquidez. En este contexto, la importancia creciente del oro en el sistema de reservas globales no debe ser minimizada, sino más bien merece ser foco de atención para todos los mercados.
Objetivamente hablando, la interpretación de la Reserva Federal no carece completamente de fundamentos y sus dos objeciones principales tienen cierta lógica.
Primero, el aumento del valor de las reservas de oro por encima de los bonos del Tesoro estadounidense se debe principalmente a un fuerte incremento del precio internacional del oro, no a una compra desenfrenada por parte de los bancos centrales. El ritmo de adquisición de oro por parte de los bancos centrales no se ha disparado, sino que ha sido la revalorización del oro la que generó esta diferencia histórica.
Segundo, una gran parte de las reservas globales de oro actuales proviene de activos heredados del período del sistema de Bretton Woods, es decir, reservas antiguas acumuladas durante décadas y no resultado de una estrategia reciente de los países.
Pero estos ajustes técnicos no logran en absoluto borrar el significado central de este hito.
Incluso los propios datos de la Reserva Federal lo confirman: aun excluyendo las enormes reservas de oro de Estados Unidos, el valor de las reservas soberanas de oro de los países llegará a los 4 billones de dólares a finales de 2025, superando todavía, aunque sea ligeramente, los 3,9 billones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense que poseen los países.
Y más importante aún, las acciones concretas de los bancos centrales de todo el mundo ya demuestran el valor estratégico cada vez mayor del oro.
En los últimos años, el interés de los bancos centrales por comprar oro se ha mantenido muy alto, duplicando en promedio el volumen anual de compras respecto a la media de la última década. Según encuestas sectoriales, un récord del 45% de los bancos centrales planea seguir aumentando sus reservas en los próximos 12 meses, y el 89% de las instituciones prevé que el volumen total de reservas de oro continúe en aumento.
Si ampliamos el horizonte temporal, el 84% de los expertos del sector considera que la participación del oro en las reservas globales seguirá creciendo en los próximos cinco años; el 74% está convencido de que la cuota del dólar en el sistema de reservas global caerá progresivamente.
Por supuesto, todos estos cambios no significan que el dólar vaya a perder inmediatamente su posición dominante como moneda de reserva global, ni que los bonos del Tesoro estadounidense hayan perdido todo su valor. Hasta el día de hoy, los bonos del Tesoro siguen siendo el activo financiero clave con mejor liquidez y mayor profundidad de mercado a nivel global, y su estatus de mercado no es fácil de desplazar en el corto plazo.
Pero ese no es el punto principal. La verdadera tendencia central que merece atención es que la lógica de asignación de reservas de los bancos centrales ha cambiado por completo.
Los países ya no dependen exclusivamente del dólar y los bonos estadounidenses, sino que consideran al oro como una herramienta estratégica central, paralela al dólar e incluso capaz de sustituir parcialmente a algunos activos en dólares.
La Reserva Federal puede utilizar todo tipo de tecnicismos para explicar la “casualidad” de que el oro haya superado a los bonos del Tesoro estadounidense, pero no puede evitar ni mucho menos minimizar la profunda transformación detrás de este hito: el oro ha vuelto a convertirse en un activo monetario central e imprescindible en el sistema financiero global.
Descargo de responsabilidad: El contenido de este artículo refleja únicamente la opinión del autor y no representa en modo alguno a la plataforma. Este artículo no se pretende servir de referencia para tomar decisiones de inversión.
También te puede gustar
VIPEstrategia semanal AAPL

VIPEstrategia semanal ORCL

Lululemon (LULU.US) se desploma un 18% tras sus resultados y ya ha caído a la mitad este año; los analistas consideran que aún no es momento de comprar en la baja
Después de presentar otro informe financiero decepcionante, las acciones de Lululemon (LULU.US) se desplomaron un 18% y cayeron a aproximadamente 100 dólares.

Los mercados bursátiles de Japón y Corea del Sur suben en conjunto; el índice coreano supera los 7,000 puntos y alcanza un máximo de 15 días, mientras que el yen japonés supera momentáneamente los 153.
El martes, el índice compuesto de Corea del Sur subió un 2,1%, superando los 7.000 puntos por primera vez en 15 jornadas, con Samsung Electronics y SK Hynix liderando las ganancias. El índice MSCI Asia Pacífico en general aumentó un 0,4%, aunque el índice Topix de Japón y el ASX 200 de Australia retrocedieron ligeramente alrededor de un 0,6% cada uno. El yen alcanzó los 152,89 durante la sesión, su nivel más alto desde febrero. El oro al contado subió un 0,7% y los futuros de cobre en Londres alcanzaron un nuevo récord histórico el martes.
