XRP ha estado varios días operando de manera lateral después de una gran subida, y esa acción lateral ha formado lo que los expertos llaman una "bandera alcista". Básicamente, es una breve pausa tras un movimiento fuerte hacia arriba, que a menudo termina con el precio continuando en la misma dirección, es decir, más alto.
Cómo se ve el panorama general
XRP estuvo atrapado en un rango estrecho y volátil desde que empezó el mercado bajista de cripto en julio del año pasado. Ese rango se rompió hace poco, con XRP registrando uno de sus movimientos semanales más fuertes en mucho tiempo.
Dos precios clave en este momento
Para XRP ahora, todo se reduce realmente a dos precios:
- US$1,43 al alza. Si XRP logra cerrar por encima de este nivel durante varias horas seguidas, esa es la señal que los traders buscan para confirmar que la ruptura es real.
- US$1,30 a la baja. Si XRP cae por debajo de este nivel, el escenario alcista se desmorona y un retroceso más profundo se vuelve la opción más probable.
En este momento, XRP está justo entre esos dos valores, prácticamente conteniendo la respiración.
Si XRP supera el nivel, este es el objetivo
El analista sitúa el objetivo de corto plazo para XRP en torno a US$2,10. Desde el precio actual, eso representaría un movimiento de aproximadamente 56%, una variación importante, pero que el analista considera realista si el nivel de US$1,43 se supera.
Si se mira aún más allá, también hay un objetivo más grande sobre la mesa: cerca de US$3,68, lo que marcaría un nuevo máximo histórico para XRP. Ese movimiento no ocurriría de la noche a la mañana. Es más un objetivo "para las próximas semanas y meses", no algo que se refleje en el gráfico mañana mismo.
Por qué no mucha gente está hablando de esto
Acá está lo interesante. Después de que XRP subió hasta US$1,70 la semana pasada, muchos traders minoristas aparentemente vendieron y se retiraron, asumiendo que el movimiento había terminado. Justamente por eso este escenario podría agarrar desprevenidos a muchos: la mayoría ya dejó de prestarle atención justo cuando el gráfico empieza a armar un potencial quiebre alcista.
El analista dice que hay que mirar US$1,43. Una ruptura confirmada por encima podría abrir la puerta a una subida hasta los US$2,10 en el corto plazo, con US$3,68 como objetivo de más largo plazo si el impulso sigue creciendo. Por el contrario, perder los US$1,30 cambiaría el panorama a bajista.


