Peter Schiff advierte que el hackeo de Bitcoin será cada vez más fácil por la inteligencia artificial y la computación cuántica.
El hackeo de Coldcard sacude el mercado
Tras el hackeo de la billetera Coldcard que drenó hasta 89 millones de dólares en Bitcoin de más de 1.200 direcciones, Schiff afirmó que a medida que la inteligencia artificial y la computación cuántica sigan avanzando, los riesgos de seguridad para los holders de Bitcoin sólo van a aumentar. Schiff escribió: “Esto sólo va a empeorar a medida que la IA y la computación cuántica hagan que hackear sea aún más fácil”, insinuando que los avances tecnológicos van a favorecer cada vez más a los hackers sobre los inversores comunes.
Estos comentarios llegan después de que investigadores descubrieran que una falla en el firmware de Coldcard fue responsable de un robo masivo y coordinado. Según los reportes, la vulnerabilidad afectaba el proceso de generación de semillas aleatorias de la billetera, permitiendo a los atacantes reconstruir las semillas y drenar metódicamente las direcciones afectadas. A medida que se han detectado más billeteras comprometidas, las estimaciones iniciales de las pérdidas, que rondaban los 70 millones de dólares, han aumentado a aproximadamente 89 millones de dólares.
El almacenamiento en frío no es lo más importante
Coldcard era considerada desde hace tiempo como una de las billeteras de hardware de Bitcoin más seguras, especialmente entre los defensores experimentados de la autocustodia, lo que vuelve este incidente aún más impactante. El ataque se centró en el uso de aleatoriedad al generar las semillas, y no en la blockchain de Bitcoin ni en la criptografía en sí, lo que demuestra que incluso los dispositivos de seguridad especializados son vulnerables a errores de ingeniería de software.
Aunque Schiff presentó el exploit como prueba de que la IA y la computación cuántica facilitarán ataques en el futuro, ninguna de estas tecnologías fue la causa de este incidente. El problema fue un fallo de firmware, no una mejora en la capacidad de cálculo. Sin embargo, su argumento refleja el debate permanente sobre posibles problemas de seguridad en el sector de las criptomonedas.
De todas formas, la mayoría de los criptógrafos destacan que actualmente no existen computadoras cuánticas capaces de romper la criptografía de Bitcoin, lo que otorga tiempo a la red para prepararse con mejoras de protocolo. El caso de Coldcard recuerda a los usuarios de Bitcoin que la seguridad de la autocustodia depende de mucho más que únicamente de la blockchain.
Los posibles puntos de falla incluyen la seguridad operativa, la fabricación del dispositivo, la generación de semillas y el firmware de la billetera. Como demuestra el exploit más reciente, las vulnerabilidades en la infraestructura que rodea Bitcoin pueden exponer a los usuarios a grandes pérdidas incluso si el protocolo principal de Bitcoin no es vulnerado.


